En un contexto en el que la ciberseguridad se ha convertido en un asunto estratégico para cualquier organización, el cumplimiento normativo ya no es solo una cuestión legal, sino también reputacional y competitiva. Entre las principales regulaciones en materia de seguridad de la información en el sector público español destaca el Esquema Nacional de Seguridad, también conocido por sus siglas ENS.
Para muchos responsables de empresas, especialmente aquellas que trabajan o desean trabajar con la Administración Pública, surge la misma pregunta: ¿qué es exactamente el ENS y cuándo es obligatorio cumplirlo?
¿Qué es el Esquema Nacional de Seguridad?
El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) es el marco normativo que establece los principios y requisitos que deben cumplir las administraciones públicas españolas y sus proveedores para garantizar una adecuada protección de la información y de los servicios electrónicos.
Fue regulado inicialmente por el
Real Decreto 3/2010, y actualizado posteriormente mediante el
Real Decreto 311/2022, que refuerza los requisitos técnicos y adapta el marco a la evolución de las amenazas y a la normativa europea.
El ENS tiene los siguientes objetivos:
- Proteger la confidencialidad, integridad, disponibilidad, autenticidad y trazabilidad de la información.
- Garantizar la continuidad de los servicios públicos digitales.
- Aplicar medidas de seguridad proporcionales al riesgo.
En términos sencillos, el ENS define cómo debe gestionarse la seguridad de la información cuando interviene la Administración Pública española.
¿A quién aplica el ENS?
Originalmente, el ENS estaba orientado principalmente a:
- Administraciones públicas.
- Organismos públicos.
- Entidades de derecho público vinculadas o dependientes del sector público.
Sin embargo, con la actualización normativa, su ámbito de aplicación se ha ampliado a:
- Empresas privadas que prestan servicios a la Administración Pública.
- Proveedores tecnológicos.
- Empresas adjudicatarias de contratos públicos que impliquen tratamiento de información o prestación de servicios digitales.
En otro términos, si tu empresa trabaja con la Administración o quiere hacerlo, el ENS puede ser obligatorio.
¿Cuándo es obligatorio cumplir el ENS?
1.- Cuando la empresa presta servicios a la Administración Pública y además:
- Gestiona sistemas de información para una entidad pública.
- Aloja datos de una administración.
- Desarrolla software utilizado por organismos públicos.
- Presta servicios cloud a entidades del sector público.
- Participa en un contrato público que implique acceso o tratamiento de información pública.
La normativa exige que los proveedores garanticen niveles de seguridad equivalentes a los exigidos a la propia Administración.
2.- Cuando el contrato público lo exige expresamente
Cada vez es más frecuente que los pliegos de contratación pública incluyan:
- La exigencia de certificación ENS.
- La obligación de adecuación al ENS en un plazo determinado.
- Requisitos específicos de categoría (Básica, Media o Alta).
Si el pliego lo exige, la empresa debe demostrar cumplimiento, ya sea mediante certificación formal o mediante declaración responsable en los casos en los que el contrato lo permita.
3.- Cuando la empresa forma parte de la cadena de suministro
Incluso si tu empresa no contrata directamente con la Administración, puede estar afectada si:
- Es subcontratista de una empresa adjudicataria.
- Proporciona infraestructura o servicios críticos a un proveedor público.
La seguridad en la cadena de suministro es uno de los aspectos reforzados en la versión actual del ENS.
¿Qué implica cumplir el ENS?
Cumplir el ENS no significa únicamente instalar herramientas de ciberseguridad. Implica implantar un sistema estructurado de gestión de la seguridad de la información.
Entre los principales requisitos destacan los siguientes:
- Política de seguridad formalmente aprobada.
- Análisis y gestión de riesgos.
- Clasificación de sistemas según su impacto (Básico, Medio o Alto).
- Controles organizativos, operativos y de protección.
- Gestión de incidentes.
- Auditorías periódicas.
- Formación y concienciación del personal.
El nivel de exigencia dependerá de la categoría del sistema de información.
Categorías del ENS: Básica, Media y Alta
El ENS clasifica los sistemas en tres niveles según el impacto que tendría un incidente de seguridad:
- Básica: impacto limitado.
- Media: impacto significativo.
- Alta: impacto muy grave en servicios esenciales o información crítica.
Para una pyme que desarrolla una aplicación de gestión administrativa puede ser suficiente la categoría Básica o Media. En cambio, un proveedor que gestione infraestructuras críticas o datos sensibles puede requerir categoría Alta.
Certificación ENS: ¿es obligatoria?
Más allá de implantar las medidas de seguridad que indica la normativa, en muchos casos la Administración exige testimonio documental de que así se ha hecho, y para ello existen dos vías principales:
- Declaración de conformidad, para sistemas de categoría Básica.
- Certificación por entidad acreditada, obligatoria para categorías Media y Alta.
En la práctica, muchas administraciones exigen certificación incluso cuando formalmente podría bastar una declaración, ya que aporta mayor garantía jurídica.
Para empresas que buscan posicionarse como proveedor habitual del sector público, la certificación ENS es cada vez más un importante beneficio competitivo.
¿Qué tipo de empresas suelen verse afectadas?
Aunque a menudo se asocia el ENS con grandes tecnológicas, en realidad afecta a una amplia variedad de sectores:
- Empresas de desarrollo de software.
- Consultoras tecnológicas.
- Proveedores de servicios cloud.
- Empresas de mantenimiento informático.
- Centros de datos.
- Empresas de outsourcing.
- Startups que ofrecen soluciones digitales a organismos públicos.
Incluso empresas no tecnológicas pueden verse obligadas si gestionan información pública en el marco de un contrato.
Diferencias entre ENS e ISO 27001
Esta es una duda habitual entre muchas empresas, pero aunque la ISO 27001 comparte enfoque con el ENS (gestión del riesgo y controles de seguridad), no son equivalentes:
- La ISO 27001 es una norma internacional voluntaria.
- El ENS es obligatorio en el ámbito público español.
- El ENS incluye requisitos específicos adaptados al sector público.
No obstante, contar con ISO 27001 facilita significativamente la adecuación al ENS, por lo que es muy interesante contar con ella.
Consecuencias de no cumplir el ENS
Para una empresa proveedora, el incumplimiento puede implicar:
- Exclusión de licitaciones públicas.
- Resolución de contratos.
- Penalizaciones económicas.
- Daño reputacional.
- Responsabilidad contractual.
Además, en caso de incidente de seguridad, la falta de adecuación puede agravar las consecuencias legales que se deberán evaluar en cada caso.
¿Es aconsejable implantar el ENS aunque todavía no sea obligatorio?
Desde una perspectiva estratégica, la respuesta suele ser sí en los siguientes casos si la empresa:
- Tiene previsto contratar con la Administración.
- Opera en sectores regulados.
- Gestiona información sensible.
- Quiere reforzar su posicionamiento competitivo.
La tendencia regulatoria en España y en la Unión Europea es clara: mayor exigencia en materia de ciberseguridad y responsabilidad de proveedores.
Además, adelantarse al cumplimiento conlleva los siguientes beneficios:
- Reducir riesgos.
- Mejorar procesos internos.
- Incrementar la confianza de nuestros clientes.
- Facilitar acceso a contratación pública.